Domingo, 19 de abril de 2009
Ricardo Yattah <[email protected]> 
para   Pablo De Biaggio <[email protected]>  
fecha 06-abr-2009 23:47  
 
 










el amor más que quieto . . .

quiere morir de pena 

las aguas pardas de un río misterioso

ciudad ausente              exilio de un navío

que no tiene destino

su puerto                      en otro cielo 

un bandoneón errante

animado de clavijas

con un sonido laxo

romántico                       orillero

encuentra el monumento             el de las cuatro caras

pirámide porteña

                                                      con cuatro ventanucos 

y desde allí solloza

el fuelle resfriado

después de treinta y tres

neumonías calladas  

y mira la esquina

más allá . . . a dos cuadras

                                                       y no encuentra al custodio

                                                       el de los inocentes  

                               Corrientes y Esmeralda

ya no es una es-qui-na

es la llave de paso

                                del barro y del olvido 

y Cátulo que llora

                 Discepolín que duerme

                                 y Homero que enmudece

y todos los “responsos”

envuelven la aldea    
 
 
 
 

Ramiro Barca en homenaje a Pablo de Biaggio

06.04.2009











Poema en Ocasión del Show "Versiones" presentado el 15/11/08 en San Telmo -

Buenos Aires - Argentina



hoy y aquí

a Pablo de Biaggio

noche silente y de lunas escondidas

aquí donde . . . engendrada

esta ciudad de embrujos . . .

las calles aún resuenan de nombres y blasones

cuando un pabellón

de ignotos imperios

se ciñó a las astas

y clavó sus fueros . . .

antiguos señoríos

sedientos de aventura

rompieron las aguas de encrespados mares

y temerarios hados

de capas y morriones

sintieron las brisas

de un paisaje virgen

y de un río dulce

y entonces fue

la Santa María del Buen Ayre

miradas de asombro, de dudas y de miedos

posaron sus ojos en los desembarcos

cruces y sagrarios se multiplicaron

tal vez . . .

otros dioses

de mundos lejanos

traían señales

de alianza o conquista . . .

pasaron los tiempos

las lluvias y estíos . . .

o acaso de sangre y de entendimientos

y esta fue la tierra de las promisiones . . .

después . . . ya no importa

porque somos uno

proclamando el verbo

de un reino colmado

y aquí

en este paraje

de citas e historia

San Telmo bautizó

las noches y los días . . . 

Ramiro Barca

Noviembre del año ocho  
 
 
 
 
Publicado por PabloDeBiaggio @ 23:57  | Poemas Recibidos
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