Lunes, 12 de noviembre de 2007
de Virginia Segret
para Pablo De Biaggio
fecha 01-nov-2007 12:45



Del libro ?Antigales?, Ediciones Ten?a raz?n el mal?n, 2007





QUILMES



1666



No elige el Diablo desaprensivamente

sus coronas.



I



Yo no cuento esta historia.

La dicen

los ojos so?olientos de las piedras:



?Y cayeron al vac?o desplegando

las ?ltimas alas bravas m?s ennoblecidas,

p?jaros en la luz, contra las rocas.

El blanco qued? ileso.

La nube qued? ilesa.

El Sol los vio partir.?



Quiero yuntas de bueyes que puedan

desenterrar este olvido.





Del libro ? Memoria?, Ediciones ?ltimo Reino, 2006





Poema IX



En la canci?n concisa, de una sola nota,

apretada en la r?pida explosi?n del trueno,

ah? nace y muere la vida.

Fugaz ?esto ya s? que se dijo?

como la luz de las luci?rnagas,

como un gui?o, un roce, una pulsi?n,

como el chasquido del beso que parti? del labio

o una desesperaci?n cualquiera.

Lo dicen, hace siglos lo dijeron.

Ahora bien, yo creo

que hecha del fermento de los frutos m?s dulces

o de una pasta acre y terrible, resaca de la sangre sucia,

la vida pasa pero no se va, se queda retenida para siempre,

ac? en el Universo, como la Memoria.

As? la carne de tu cuerpo y tu rebullir,

leve como la pluma, gr?vido como el n?cleo met?lico

de un planeta gaseoso.



Pas?s y est?s, y est?s porque pas?s,

--y as? es con todo--,

y hund?s una ra?z como una pata enorme que se complace con el barro

qued?ndote:

hoy, una cabellera en llamas que remonta la almohada,

brazos que son colas de cometas semillando la luz,

boca, tu boca, ese gran temblor, esa colmena;

ma?ana, una nodriza oculta,

un gr?nulo de polvo en la lengua traviesa de un ni?o.



Todo es tan poco y tanto...



Que la vida es fugaz parece una certeza...

Sin embargo, a veces pienso

que no vale compararla con la ef?mera rosa

si la rosa es el corp?reo fantasma del instante inmortal.



No corras, Avril, para beberte el roc?o del coraz?n de la rosa:

la flor y vos son una sola y misma cosa.

Ol? y ech?te desnuda bajo el sol,

renov?ndote hasta el ?ltimo d?a como hace desde siempre la primavera.

Abraz? lo que llega, desped? lo que parte.

Hac? de tus dedos

felpa con que tocar, de tu boca

un cu?vano que contenga otra boca amada,

un brote, un hocico,

una trompa pronta a descarnar las palabras del mal.

Que tus ojos sean

el g?iser que se bebe el trino de todos los p?jaros,

el hond?n que atesora el espanto y la maravilla.

Coron?te de p?mpanos y besos,

y pas?.

Pas?...
Publicado por PabloDeBiaggio @ 13:16  | Poemas Recibidos
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